BLOG ORLANDO TAMBSI
As galáxias morrem - e a maior parte delas está morrendo há bastante tempo. Por quê? Como? A Via Láctea também está colapsando? Em artigo publicado por El País, o astrobiólgo Pablo Pérez González tenta responder a estas perguntas, ainda que o problema esteja aberto para os astrofísicos de todo o mundo:
Las
galaxias mueren. La nuestra está ya en una espiral, nunca mejor dicho,
de degradación natural que parece no tener vuelta atrás. ¿Cómo mueren
las galaxias? Básicamente, mueren estranguladas, envenenadas, acosadas,
también pueden hacerlo por un golpe de calor, intoxicadas, o
canibalizadas. O de varias formas a la vez, la vida de las galaxias no
es fácil. Lo explicamos.
En
uno de nuestros artículos hace tiempo describimos uno de los más
grandes descubrimientos que hizo el telescopio espacial Hubble, hace ya
más de 20 años: nuestro universo, las galaxias en él, se está muriendo.
Explicamos que desde hace ya bastante tiempo, unos 9000 millones de
años, el 60% de la edad del universo, las galaxias cada vez forman menos
estrellas, se están apagando poco a poco. Las estrellas que tienen irán desapareciendo
(a su ritmo, tampoco será mañana) y al final la luz estelar se apagará
en el universo. Hoy nos queremos ocupar de las formas en las que están
muriendo las galaxias, que son bastante variadas, lo que quizás obedece a
la existencia de un complot para aniquilar las galaxias y que el
universo pase página y se convierta en el reino del vacío cósmico (como
le estamos dando publicidad con nuestra sección a ese vacío, esperamos
que lo tenga en cuenta en su momento). ¿Cómo matar una galaxia? He aquí
dos escenas de los crímenes que se están cargando las galaxias.
Primera
escena del crimen. Estamos en un sitio concurrido, con cientos si no
miles de testigos, una pequeña galaxia entra llena de vida, formando
estrellas como nadie la ha visto antes, pero en realidad se está
metiendo en la cueva del lobo y acaba muerta. ¿Cómo puede ser? En
ambientes con muchas galaxias, los llamados cúmulos, las galaxias pueden
morir de tres formas diferentes. Una de ellas es porque las galaxias
más grandes son bastante bully. Quizás sin querer, pero una galaxia
grande, si se le acerca una más pequeña lo suficiente, el efecto de
gravedad que ejerce sobre distintas zonas de esa pequeña indefensa es
tan diferente que acaba rompiéndola, y luego posiblemente engulléndola y
canibalizándola. El crimen no es exclusivo del mundo de las galaxias ni
en zonas donde hay muchas. También se da en ambientes menos concurridos
o incluso a escala de planetas. El origen de los anillos de Saturno
está en esa fuerza de la gravedad diferente en distintas zonas que
asteroides o incluso lunas enteras sufren si se acercan mucho. La
diferencia de fuerzas puede llegar a ser más intensa que lo que mantiene
unido a ese astro (su propia gravedad), y acaba hecho añicos. Nosotros,
entiéndase la Vía Láctea, somos culpables también de este galacticidio,
se lo estamos haciendo a bastantes galaxias, como la galaxia enana
Sagitario. Pero otro día hablamos de ella.
Una
galaxia también puede morir cuando entra en una zona donde hay muchas
más compañeras, digamos que el ambiente en esas zonas suele estar muy
cargado. Las galaxias grandes que llevan ahí mucho tiempo suelen haber
calentado el material, sobre todo gas, que hay entre galaxias. Como ese
gas está tan caliente no puede hacerse más denso para dar lugar a
estrellas. Incluso ese ambiente tan caliente puede transferir parte de
calor al gas de la propia galaxia. Decimos que evapora su combustible
para formar estrellas, muriendo al final por un golpe de calor y de
inanición. Esa galaxia, que venía con ganas de seguir siendo muy activa,
las grandes galaxias que llevan eones en el cúmulo la convierten en un
muermo como ellas, estrangulándola sin que pueda respirar (es decir,
obtener gas para formar estrellas).
La
última forma de morir que tienen las galaxias que entran en cúmulo es
por culpa de un choque. Cuando una galaxia pequeña es atraída por un
cúmulo va ganando velocidad, porque cada vez se ve más atraída por la
gran masa de ese cúmulo. Imagínense en una montaña rusa, cayendo a cada
vez más velocidad. Lo más ligero tiende a quedarse atrás, y si encima te
encuentras con un ambiente más denso, lo más normal es que el pelo
vuele al viento y se te metan los mofletes para dentro. Pues lo mismo le
pasa a una galaxia, se va dejando gas atrás y al final muere asfixiada,
sin material para formar nuevas estrellas.
Claramente,
las malas compañías matan a las galaxias. Pero las más solitarias no se
libran tampoco. Segunda escena del crimen: galaxia solitaria aparece
muerta en casa. La teoría que se maneja para su fallecimiento es el
(auto)envenenamiento. Hay determinadas fuerzas ocultas en las galaxias, y
hablamos de agujeros negros supermasivos, que envenenan el ambiente y
hacen que el gas que haya alrededor de una galaxia sea inservible para
formar estrellas, destinándola a la muerte. Incluso hay galaxias que
mueren de éxito, porque forman estrellas tan rápido que esas propias
estrellas impiden que se formen más. Y otras galaxias podrían morir más
tranquilamente simplemente porque han llegado a un estado de equilibrio
en su vida que les impide evolucionar más, han alcanzado su zona de
confort de la que no se moverán nunca más hasta apagarse.
¿Qué
le pasa a la Vía Láctea? ¿Le está ocurriendo algo de esto? Pues nuestra
galaxia está lo suficientemente aislada como para que la última forma
de morir sea la más probable causa de su defunción, que está llegando.
También estamos cayendo a zonas más densas de galaxias, así que nos
acabarán acosando, quitando el poco gas que nos quede, y dejándonos sin
aire para respirar, hasta que nos apaguemos para siempre. Para que no
nos acusen de alarmistas, diremos que falta bastante para eso, varias
vidas de la Tierra, pero el proceso parece ya imparable.
Pablo G. Pérez González Es
investigador del Centro de Astrobiología, dependiente del Consejo
Superior de Investigaciones Científicas y del Instituto Nacional de
Técnica Aeroespacial (CAB/CSIC-INTA)
Postado há 2 days ago por Orlando Tambosi

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