BLOG ORLANDO TAMBOSI
No dia 2 de julho de 1923 nascia a poeta polonesa que ganhou o Nobel de Literatura em 1996. Abel Murcia, seu tradutor em língua espanhola, escreve sobre seu perfil humano e literário, em artigo publicado por El Cultural:
Hay
lugares en los mapas que aparecen de repente para el común de las
personas –más allá de las gentes locales que saben de esos sitios– de la
mano de algún acontecimiento particular. Así, desde el 3 de octubre de
1996, cuando saltó la noticia del Nobel, no uno sino tres pequeños
enclaves en el mapa de Polonia se materializan al disputarse el honor de
ser el lugar de nacimiento de la galardonada de ese año, la poeta
polaca Wislawa Szymborska.
Prowent,
Bnin o Kórnik son citados por diferentes fuentes como enclaves en los
que la autora vino al mundo. Sin entrar en mayores detalles sobre
relaciones e interdependencias administrativas y sin intentar tener la
llave de interpretación, uno no puede dejar de esbozar una sonrisa
cuando piensa en los últimos versos del poema “Mapa” de nuestra poeta:
“Me gustan los mapas porque mienten.
Porque no dejan paso a la cruda verdad.
Porque magnánimos y con humor bonachón
me despliegan en la mesa un mundo
no de este mundo”.
(“Mapa”, de Hasta aquí)
Sea
como sea, lo que parece no ofrecer dudas es que Wislawa Szymborska
nacía hace cien años, el 2 de julio de 1923, cerca de Poznan y que a los
6 años se trasladaba a Cracovia, ciudad donde viviría el resto de su
vida y donde moriría el 1 de febrero de 2012. Estudiante de Filología
polaca y de Sociología en la Universidad Jagellónica de Cracovia entre
1945 y 1948, a partir de marzo de 1945 empezaría a publicar poemas en el
suplemento Walka (Lucha) del periódico Dziennik Polski (Diario polaco).
La poeta manifestaría después que si no le hubieran publicado los
poemas con los que acudió a la redacción del periódico, seguramente no
habría seguido escribiendo.
Del realismo socialista a la intimidad
Hija
de la época, su primera poesía, marcada fuertemente por la guerra y por
los retos que se abren ante la nueva Polonia, se encuentra
estéticamente inmersa en el denominado realismo socialista. Es el caso
de sus dos primeros libros, Por eso vivimos (1942) y Preguntas a mí
misma (1954), y de los poemas escritos entre 1945 y 1949, poemas que
posteriormente su marido reunió y le regaló mecanografiados y que ella
se negaría a publicar en forma de libro. El poemario, Canción negra,
vería la luz en 2014, dos años después de su muerte.
Pronto
no solo abandonará ese encajonamiento, sino que condenará al olvido
todo lo escrito anteriormente. De hecho, Szymborska tampoco aceptará que
se reediten aquellas primeras obras e iniciará un camino, ya presente
en sus primeros textos, que irá ahondando en una poesía personal ajena a
movimientos literarios y tendencias que huye de clasificaciones, una
poesía que hace de la cotidianidad uno de los ejes fundamentales de su
creación poética, una poesía que se aleja de las grandes palabras para
clavar la mirada en lo individual: “Prefiero que me guste la gente/ que
amar a la humanidad”. (“Posibilidades”, de Gente en el puente).
La
mirada de Szymborska, una mirada de permanente asombro ante lo que es,
frente a lo que podría haber sido, ante la casualidad como hacedora de
vida, se posa en detalles de esa milagrosa cotidianeidad, se posa
también en sí misma y no con menor asombro:
“Soy la que soy.
Casualidad inconcebible
como cualquier casualidad.
[…]
Pude haber sido yo misma pero sin asombro,
lo que habría significado
ser alguien completamente diferente”.
(“Una del montón”, de Instante)
Desde
un uso de un lenguaje comprensible, sin complejos ante un desenfadado
uso de la rima, especialmente en los poemas más lúdicos, o de la ironía o
el humor como piedras de toque que inducen a la reflexión y que
permiten huir de todo patetismo o sentimentalismo, [“No uso la
desesperación porque no es cosa mía, / y solo me ha sido confiada en
depósito” (“Paisaje”, de Mil alegrías, un encanto)]. Su poesía, repleta
de preguntas –que no de respuestas; corresponderá al lector buscar las
suyas–, con el escepticismo y la duda como ejes centrales y permanentes,
más que convicciones tiene dudas, reflejadas en un “no sé” presente en
toda su obra.
Juegos verbales
Trece
son los poemarios, sin antologías o recopilaciones, publicados por
Szymborska: Por eso vivimos (1952), Preguntas a mí misma (1954),
Llamando al Yeti (1957), Sal (1962), Mil alegrías, un encanto (1967), Si
acaso (1972), El gran número (1976), Gente en el puente (1986), Fin y
principio (1993), Instante (2002), Dos puntos (2005), Aquí (2009) y el
volumen inacabado y aparecido póstumamente Hasta aquí (2012).
En
2014 aparecería Canción negra, y en 2023, con ocasión del centenario
del nacimiento de la poeta y la publicación de Poesía completa –de
próxima aparición también en español en Visor–, en una sección con el
nombre de “Poemas dispersos” aparecerían 27 poemas –finalmente 26–
recopilados de aquí y allá.
Szymborska
trabajó durante casi treinta años (1953-1981) en el semanario Lycie
Literackie (Vida literaria), y ahí está el origen de Lecturas no
obligatorias, aparecidas después en varios volúmenes. En ese mismo
semanario compartiría una sección de cartas de los lectores, fruto de la
cual nacería Correo literario, consultorio sui generis que destila
ironía y humor.
Son
muchas las Szymborskas más o menos públicas, la Szymborska poeta, la
Szymborska lectora, la redactora, la Szymborska “pseudo crítica
literaria”... Hay también una Szymborska traductora, pero hay también
una Szymborska amiga de sus amigos, juguetona, sensible, presente en sus
collages, en sus juegos verbales (liméricos y demás formas), una
Szymborska solidaria, y una Szymborska más íntima. Pronto aparecerá en
la editorial Las afueras parte de su correspondencia con el escritor Kornel Filipowicz, su última pareja.
Para
nosotros, sus lectores no solo en polaco, sino también en las más de 40
lenguas a las que ha sido traducida, fue una suerte que en 1996 Wislawa
Szymborska recibiera el Nobel de Literatura. Para ella, tan defensora
de su intimidad, aquella “catástrofe” puso su vida patas arriba.
Postado há 3 weeks ago por Orlando Tambosi

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